miércoles, mayo 29

Trenza

Me voy a hacer una trenza larga de indiamaría, para ver si así atraigo al espíritu de la bisabuela Conchita, de la mujer con rostro cremado que se mecía en el jardín mientras cantaba en una lengua extraña. Me voy a hacer cachitos el pelo, para ver si así entiendo, de una vez por todas, por qué la vida se ha hecho difícil, dramática, extraña. Por qué despierto y ya no veo las nubes, por qué camino y ya no siento el pasto, por qué platico sin escuchar respuesta de los que antes me acompañaban. Voy a entretejer las entrañas, pa' que queden bien apretaditas, bien cerquita del corazón, y así pueda sentir que el viento sigue corriendo a pesar de su ausencia.
Me voy a hacer mi trenza de indiamaría para ver si así entiendo la aritmética que mueve a este mundo, para ver si agarro el rito y el  movimiento involuntario me lleva a otra parte: lejos del recuerdo, cerca de Conchita y su ritmo de antaño, cerca de sus caricias de aguamiel, que endrogaban la mente y la hacían calma, blanca.
(Ilustración tomada de la web)

viernes, mayo 24

Reconstrucción

Tengo un par de hilos y una aguja junto a mi escritorio
los mantengo cerca como prevención,
me han dicho que en junio se desmiembra el cuerpo
que se salen los ojos, que se caen los dedos,
que se corre el riesgo de quedar echo pedazos.
A veces imagino mis pedazos regados entre la computadora
y los libros que leí en mi adolescencia,
veo al gato lamiendo cada parte, no sabe que  ya no soy su ama
que ya no soy nada.

También mantengo un pegamento cerca, ese me ayuda a
pe  gar   mis  ideas    mis    i   d   e   a    s .   .   .
Las veo salir del cerebro, tengo que ser ágil y atraparlas,
las sujeto firmemente, no son fáciles de domar,
pero cuando pongo el glue y las aplasto a mi  memoria
se vuelven dóciles, sutiles, calmas, ideas.

A veces imagino que me muero y me deshago
por eso, la prevención es la filosofía de mi estudio:
corta, pega, crea, cose, tira, recoge, mira, mira...
Reconstruye todos esos pedazos que fuiste,
que seguirás siendo.






sábado, mayo 11

Circuito

Hay lugares donde se detuvo el tiempo y se secó la tierra. Donde los hombres seguían usando al burro de carga y los montaban quietos en el silencio de la noche; donde las mujeres lloraban la sequía y le pedían a los dioses que ya no les mandarán más hijos, que mejor enviaran lluvia, tierra, pasto verde y mojado para poder poner los pies y sentir el latir los insectos que hoy estaban muertos.

Esos lugares de tierra roja, amarilla, quedaron malditos hace muchos años, cuando no se obedeció el secreto de la montaña. Cuando se creyó en el poderío del hombre y olvidaron que todo estaba unido: que las semillas daban frutos, que el agua libre en los estanco daba lluvia y granizo, que los hogares, con el tiempo, volverían a ser prado. Olvidaron que los cielos producían danza y que la danza risas. Y las risas ciclos.

La humanidad, amnésica, se consumió; pero no, no hubo cambios inesperados, no vieron edificios ni transformaciones, sólo parálisis, parásitos internos que no sabían cómo expulsar de sí mismos. Y una carretera de lado que transportaba hombres de otro tiempo.

viernes, mayo 3

Sin título

El presente nos accidentó con torpeza,
volteamos al pasado y vemos lo perfectos que fuimos
lo ingenuo, lo dramático
Y ahora, la amnesia del presente
nos muestra el rostro de alguien que no soñamos
y escribemos grafías desconocidas,
y la glosolalia se hace presente y nos duelen las manos,
los huesos, la lengua desconocida en nuestra pobre lengua
                                                                                   fatigada
                                                    y
                                                                                sucia
del eterno presente.