martes, febrero 2

La niña que no aprendió a hacer tamales


Encendió la vela con un poco de fe y mucho más de ritual. A su madre le gustaba hacerlo todos los dos de febrero. Decía que para honrar a la virgen de la Candelaria, decía que en memoria de su padre extinto. Encendió la vela sin canto, ni rezo. Cuidó de ponerla lejos de los objetos flamables y se apuró a llegar a la cocina , donde estaban las demás mujeres que sí sabían hacer cosas útiles.