Pronto será jueves, mientras
paseo por el naranjo que alguna vez te vió nacer
piso el verde pasto en el que tu madre
enterró tu cordón umbilical, piso aquella infancia que no me perteneció
aquellas risas que no estuveron en mis oídos,
pero que otros atinaron a contarme en relatos de asombro.
Piso nuestras conversaciones y abrazos
beso aquel árbol que tanto amas, beso su tronco, sus hojas de té,
beso su cuerpo que se convierte en tu cuerpo...