sábado, octubre 1

Te metí en mis ficciones

 How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd
Alexander Pope


Hay pasados que quedan grabados en los cimientos de una casa, en el sabor de los dulces, en las heridas que no sanan con el tiempo. Hay pasados que se olvidan, o recuerdan, por el simple murmullo del viento que anuncia la entrada de una nueva estación. Hay pasados que pasan...

Pero el tuyo, por desgracia mía, de mi pobre corazón y mis ojos curiosos, quedó grabado en la telaraña mediatica de un blog. Tus palabras, tus sonrisas, todas tus ganas de amar quedaron a mi alcance. Ahí quedó y quedará el resplandor de un pasado que no me pertenece. Y aquellos adjetivos, adverbios, sutantivos, ¿cómo saber qué ya son míos? ¿Cómo apropiarme de lo que he visto era de otro? ¿Cómo creer a esa boca que siempre dice amar, amar por siempre?

Sé que vamos, paso a paso, contruyendo nuestro camino, sé que hemos quemado nuestras naves para comenzar este andar juntos, enamorados, albos. Y aunque he visto tu corazón puro y desnudo, queda incrustada la astilla del desconcierto, el temor al vacío, a todo esto que, aunque surge bello, surge nuevo.
Quisera enterrar ese pasado tuyo como lo he hecho con los míos, fondos y dúctiles; quisiera borrar tu memoria y la mia, pero el tiempo no se ha hecho para eso...  el ayer sabe que no pertenece al mañana... y el mañana sólo promete cuando el ayer ha quedado consciente, archivado.

Hay pasados, como el tuyo, que duele compartirlos, pero que al final de cuentas no podemos evitar ni borrar. Somo adictos al pasado, lo has dicho: "somos tan adictos al pasado que sin discreción alguna, cada segundo de conciencia, es evaluada, incorregiblemente, por un alter-ego que regaña, reprende y malentiende. Lucha de equilibrios, despertar subjetivo de la más elemental presencia de juicio objetivo". Sin embargo, el olvido, queda como una esperanza malsana, una esperanza del mundo olvidando al mundo olvidado