miércoles, julio 13

El fin del otoño

Montaré con sigilo
tu atemorizado cuerpo
y me volveré la doncella maldita
que ha bajado de la bruma que dejó el otoño,
para cobijar tu piel,
carcomida por los años
y aquella otra mujer 
que profanó ser tuya. 

5 comentarios:

  1. ¡Esto me pareció de gran manufactura! / También se me acabó muy pronto :-(
    Y no sé bien por qué, pero me recordó a un poema de Machado:
    ... ¡Mi hora! -grité-... El silencio
    me respondió: - No temas;
    tú no verás caer la última gota
    que en la clepsidra tiembla.
    Dormirás muchas horas todavía
    sobre la orilla vieja,
    y encontrarás una mañana pura
    amarrada tu barca a otra ribera.

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  3. Buen poema, Yani, también me quedé con ganas de leer más. Saludos, Diana.

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